¿Por qué se desprende un piso epóxico?

Cuando un piso epóxico comienza a desprenderse, levantarse o perder adherencia, la primera pregunta suele ser:  ¿Qué falló en la aplicación?

Pero la respuesta no siempre está en el recubrimiento. En muchos casos, el problema comenzó mucho antes de abrir el primer bote de resina: en las condiciones del concreto, en la preparación de la superficie, en la presencia de humedad o incluso en la elección del sistema.

Para un aplicador profesional, una falla de este tipo significa mucho más que una reparación. Significa regresar a una obra terminada, invertir nuevamente en mano de obra y materiales, retrasar al cliente y, en algunos casos, poner en juego la confianza que se ganó con el proyecto.

Por eso, cuando un piso epóxico falla, no basta con reparar lo que se ve. Hay que encontrar qué originó el problema. La falla que ves puede ser solamente el final de una cadena de problemas.

Imagina que terminaste un piso industrial. La superficie quedó uniforme, limpia y con el acabado esperado. Todo parece estar bien. Pero después comienzan a aparecer zonas donde el recubrimiento se levanta. En otras áreas aparecen ampollas. En algunas partes, el material se desprende junto con pequeñas capas del concreto.

La reacción natural puede ser pensar que el problema está en el epóxico. Sin embargo, la forma en la que se presenta la falla puede dar algunas pistas:

1.- Cuando el recubrimiento pierde adherencia. Si el recubrimiento puede desprenderse con relativa facilidad y la superficie debajo permanece prácticamente intacta, es necesario revisar las condiciones de adherencia entre el sistema y el sustrato. Esto puede relacionarse con una preparación insuficiente, contaminantes en la superficie o un perfil de anclaje inadecuado.

2.- Cuando se desprende material junto con el concreto. Si al retirar el recubrimiento también se desprenden partículas o capas débiles del concreto, el problema puede estar en el propio sustrato. Un recubrimiento puede adherirse correctamente a una superficie, pero si esa superficie es débil, la falla puede producirse debajo del sistema.

3.-Cuando aparecen ampollas o zonas levantadas. Aquí es importante considerar las condiciones de humedad y las características del sistema utilizado.Una superficie que visualmente parece seca no necesariamente significa que se encuentre en las condiciones adecuadas para recibir un recubrimiento.

4.-Cuando el problema aparece solamente en algunas zonas. Esto también es una pista. Si una parte del piso funciona correctamente y otra presenta desprendimiento, conviene preguntarse: ¿Qué había de diferente en esa zona?, ¿Había contaminación?, ¿Se preparó de la misma manera?, ¿Existía una reparación anterior?, ¿Las condiciones del concreto eran diferentes?

Antes del epóxico está el verdadero protagonista: el concreto

Uno de los errores más comunes es pensar que el trabajo comienza cuando se va a aplicar el recubrimiento. En realidad, comienza mucho antes. Antes de pensar en el acabado, es necesario conocer las condiciones de la superficie que va a recibirlo.

El concreto puede presentar:

  • Polvo superficial.
  • Lechada de cemento.
  • Grasa o aceite.
  • Contaminantes.
  • Zonas débiles.
  • Irregularidades.
  • Reparaciones anteriores.
  • Fisuras.
  • Humedad.

Algunas de estas condiciones pueden ser evidentes. Otras no, y, aquí están uno de los puntos más importantes:

-El epóxico no puede convertir un sustrato mal preparado en un sustrato adecuado.

-El recubrimiento necesita una superficie compatible con el sistema que se va a instalar.

Por eso, antes de preguntarnos qué producto aplicar, debemos preguntarnos:

 ¿Está realmente preparado el piso para recibirlo?

Preparar la superficie no significa solamente limpiar, barrer, aspirar o lavar; la limpieza por sí sola no siempre resuelve las condiciones que afectan la adherencia. En muchos proyectos se requiere una preparación mecánica que permita retirar materiales superficiales débiles, contaminantes o recubrimientos existentes y generar las condiciones necesarias para el sistema que se va a instalar. Dependiendo de las características de la obra, pueden utilizarse diferentes métodos.

1.- Desbaste

Permite trabajar sobre la superficie del concreto para retirar capas superficiales y generar un perfil adecuado para el sistema. Es una de las etapas fundamentales cuando se necesita preparar mecánicamente un piso antes de recibir un recubrimiento.

2.- Granallado

Es otra alternativa de preparación mecánica que puede utilizarse dependiendo de las características del proyecto, el tipo de superficie y el resultado requerido.

3.- Escarificado

Se utiliza cuando se necesita una remoción más agresiva del material superficial y las condiciones de la obra así lo requieren.

La elección del método no debería hacerse simplemente por costumbre. La herramienta debe responder a lo que necesitas retirar y al resultado que necesitas obtener.

Pero existe otro factor que no siempre puedes ver: la humedad

Aquí aparece uno de los problemas que más fácilmente pueden pasar desapercibidos. Puedes tener un piso limpio, puedes haber realizado una preparación mecánica, o tener una superficie aparentemente lista. Y aun así, existir condiciones de humedad que deben evaluarse antes de aplicar. Por eso, revisar visualmente el concreto no siempre es suficiente.

Antes de aplicar un sistema epóxico es importante considerar las condiciones del sustrato y seguir las recomendaciones y métodos de evaluación establecidos para el sistema que se va a instalar.

Porque hay una diferencia importante entre: “El piso se ve seco” y “El piso está en condiciones adecuadas para recibir el sistema. “Confundir ambas cosas puede terminar en una reparación costosa”.

El momento más importante puede ser justo antes de aplicar. Después de preparar una superficie es tentador comenzar inmediatamente con la aplicación. Pero existe un momento que puede ahorrarte muchos problemas: Detenerte y revisar.

Antes de aplicar, vale la pena comprobar:

1.- El sustrato

¿Está firme?

¿Existen zonas débiles?

¿Hay reparaciones que deban atenderse?

2.- La superficie

¿Se eliminaron los contaminantes?

¿Se realizó la preparación mecánica necesaria?

¿La superficie tiene las condiciones requeridas por el sistema?

3.- Las condiciones de la obra

¿Se revisó la humedad?

¿Las condiciones ambientales son adecuadas?

¿Se están siguiendo las recomendaciones del fabricante?

4.- El sistema

¿El producto seleccionado corresponde al uso que tendrá el piso?

¿Se respetan las condiciones de aplicación?

¿Se está trabajando de acuerdo con las especificaciones técnicas?

Y hay una pregunta que puede evitar muchos problemas: ¿Estás seguro de que la superficie está lista?

¿Y qué pasa cuando el piso ya se desprendió?

Aquí es donde muchos trabajos de reparación pueden complicarse. Cuando aparece una zona desprendida, la solución no debería limitarse a cubrir nuevamente el área afectada.

Primero hay que investigar.

¿Por qué falló?

Porque si la causa permanece, la reparación puede convertirse únicamente en una solución temporal. Imagina reparar una zona que presenta desprendimiento sin corregir la condición que provocó la pérdida de adherencia. El acabado puede volver a verse bien. Pero el problema puede regresar. Por eso, una reparación profesional comienza con un diagnóstico. No se trata solamente de reparar el daño. Se trata de evitar que vuelva a suceder.

El resultado final de un piso industrial no depende únicamente del producto que queda visible. También depende de todo lo que ocurrió antes, aquí te dejamos una guía de pasos a seguir

Cada etapa influye en la siguiente; y aunque el cliente solamente vea el acabado final, el aplicador profesional sabe que debajo de ese acabado existe todo el trabajo que hizo posible que el sistema funcionara correctamente.

Por eso, cuando un piso epóxico se desprende, la pregunta no debería ser solamente:“¿Qué producto falló?” También debemos preguntar: “¿Qué ocurrió antes de aplicarlo?” Porque muchas veces, la diferencia entre un piso que dura y uno que termina en re trabajo comienza en una etapa que el cliente ni siquiera ve: la preparación de la superficie.

En NAP creemos que preparar correctamente una superficie no es un paso secundario, es parte fundamental del trabajo profesional. Por eso ponemos a disposición de los aplicadores herramientas para diferentes necesidades de preparación y aplicación de pisos industriales.